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Cómo reducir las facturas de energía con un buen aislamiento.

  
     
  

     En estos tiempos de crisis que nos han tocado vivir, podemos reducir nuestras facturas de energía (electricidad o gas) poniendo en práctica algunos consejos. El principal es realizar un buen aislamiento de nuestra vivienda.

En ciudades con climas tan extremos como Nueva York es muy aconsejable aislar bien las viviendas

     Si estamos en verano, el que tengamos la casa como una nevera y tengamos que sacar las sudaderas,  no nos garantiza que vayamos a estar a gusto y encima lo que sí que nos garantizará será que nos arruinaremos. De igual forma, si es invierno y vamos por casa con camisetas de tirantes no significa ni más confort ni mayor nivel de vida, quiere decir una factura de la luz o del gas desaforada y un riesgo de constipados y pulmonías por la diferencia de temperatura con el exterior.

     Lo más sensato es vivir confortablemente y a la vez ahorrar energía. Las temperaturas ideales para nuestros hogares serían sobre 22 grados en invierno y 25 en verano. En todo caso la direrencia con el exterior debe ser entre 6 y 10 grados como máximo. Por cada grado que nos alejamos de la temperatura confort recomendable,  el  consumo energético se incrementa en un 8 %. Imaginaros, el tener el aire acondicionado a 18 grados supondría que estaríamos 7 grados por debajo de la temperatura recomendable lo incrementaría la factura en un 56 %. Esto no es ninguna tontería estamos hablando de más del doble.

     También tenemos que tener en cuenta que la temperatura ideal no es la misma para todas las habitaciones de la casa. Así, en los dormitorios siempre debe ser inferior al resto de la casa y en la cocina se puede prescindir de la calefacción.

     Lo ideal para mantener esta temperatura ideal que podemos programar con nuestros aparatos o radiadores, sería aislar la vivienda para evitar fugas de calor al exterior a través de paredes, ventanas. techos y suelos; o evitar que el frío o la humedad exterior atraviesen nuestras paredes. Otras ventajas de un buen aislamiento, a parte de la económica serían:

  • Mayor sensación de confort
  • Temperatura más estable en invierno y verano.
  • Protección de la vivienda de humedades.
  • Mayor aislamiento acústico del exterior.

Como veis son múltiples las ventajas y el procedimiento no es complicado. El  aislamiento más ecológico y natural nos lo proporcionan los productos de corcho. Lo ideal, con carácter general, sería revestir nuestras paredes y techos con placas de lana de roca, fibra de vidrio y pladur. Para el suelo podríamos utilizar el parquet de corcho que proporciona un ambiente muy confortable a nuestro hogar.

Pídenos presupuesto sin compormiso y te aconsejaremos, en tu caso concreto, cuál es la solución más apropiada.

 


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