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Contaminación acústica en España

  
     
  

Cuando hablamos de contaminación enseguida se piensa en la polución, la suciedad de los ríos, los vertidos ilegales, … Pero ¿y el ruido?. Las grandes ciudades, los coches, las motocicletas, los aeropuertos, la música de pubs y discotecas, todo un sinfín ruidos que perturban la calidad de vida.

Y es que el ruido es una de las principales causas de preocupación entre la población de las ciudades, ya que puede provocar efectos nocivos sobre la salud, el comportamiento y actividades del hombre. Así como negativos efectos psicológicos y sociales.

El aumento de los niveles de ruido ha crecido de forma desproporcionada en las últimas décadas y, sólo en España, se calcula que al menos 9 millones de personas soportan niveles medios de 65 decibelios (db).

Pero, ¿qué es realmente el ruido? Se trata del contaminante más común, y puede definirse como cualquier sonido que sea calificado por quien lo recibe como algo molesto, indeseado, inoportuno o desagradable. Así, lo que es música para una persona, puede ser calificado como ruido por otra. En un sentido más amplio, ruido es todo sonido percibido no deseado por el receptor, y se define al sonido como todo agente físico que estimula el sentido del oído.

Niveles de contaminación
El nivel máximo soportado por el oído humano es de 120/140 db. aproximadamente, límite al que no se debe llegar, ya que de hacerlo se podrían producir lesiones que serían irreparables. Médicamente lo establecido es no superar los 85 db, ya que de mantenerse este nivel se podría originar lo que se denomina sordera sensorineural progresiva (falta de excitación en las neuronas).

Un estudio realizado por la Organización para la Economía, Cooperación y Desarrollo (O.M.S.), revela que más de 100 millones de personas, conviven con un nivel sonoro superior a 65 db, el límite aceptado por la O.M.S. Otros 300 millones residen en zonas de incomodidad acústica, es decir entre 55 y 65 db. Por debajo de 45 db no se perciben molestias. Con sonidos de 55 db, un 10% de la población se ve afectada y con 85 db todos los seres humanos se sienten alterados.

Origen del ruido
Los vehículos de motor constituyen la principal fuente de contaminación acústica en la sociedad actual. Casi el 80% de la contaminación acústica generada proviene de este tipo de vehículos, el 10% corresponde a las industrias; el 6% a ferrocarriles y el 4% a bares, locales públicos, pubs, talleres industriales, etcétera. En los últimos años se ha incrementado el número de denuncias en España debido al elevado volumen de la música en pubs y discotecas.

Existen otro tipo de zonas especialmente afectadas por estar ubicadas cerca de vías de ferrocarril o aeropuertos. Sin llegar a esos niveles, que pueden ser extremos, en general se sufre una exposición fuera del hábitat doméstico y dentro de la vivienda y el trabajo, que incide sobre la salud personal dependiendo del tiempo que se sufre y la sensibilización especial que pueda tener cada individuo.

Efectos sobre la salud
En el ámbito urbano, el principal factor generador de ruidos es el tránsito, provocando entre otros problemas, desatención, nerviosismo, estrés, alteración de los reflejos. Unos efectos que llevan a la posibilidad de un aumento de la tasa de accidentes.

En el ámbito laboral, se deben tener en cuenta no sólo las características del ruido derivado de maquinarias o instrumentos de trabajo, sino también el tiempo de exposición al mismo durante toda la vida activa del sujeto. Éste sufre alteraciones diversas, siendo la más notoria la pérdida auditiva.

Otros efectos nocivos del ruido en el organismo humano son los que pueden llegar a ocasionar daños en el sistema cardiovascular, con alteraciones del ritmo cardíaco, riesgo coronario, hipertensión arterial y excitabilidad vascular por efectos de carácter neurovegetativo. Sobre las glándulas endocrinas, con alteraciones hipofisiarias y aumento de la secreción de adrenalina. En el aparato digestivo puede generar un incremento de la enfermedad gastroduodenal por dificultar el descanso.